Demasiados regalos: Llegar a acuerdos con la familia
Llegar a acuerdos con la familia. Muchas veces los abuelos o familiares por pura ilusión y felicidad regalan algo cada vez que ven a nuestros hijos. La verdad es que hay que valorarlo como un gesto precioso, les quieren y quieren hacerles felices. Pero generar un diÔlogo de entendimiento sobre nuestra visión puede reportar muchos beneficios:
- Evitar que los niƱos se acostumbren a que cada vez que ven a determinadas personas reciben algo y el dĆa que no les regalan nada es un drama.
- Que los materiales que reciban estĆ©n en lĆnea con lo que queremos ofrecer a los niƱos
- Alejarlos del consumismo constante (comprar, comprar; recibir, recibirā¦)
- Menos juguetes pero de mĆ”s calidad. Una idea que siempre digo cuando alguien me pregunta quĆ© hacer cuando los abuelos regalan juguetes de muy mala calidad sin parar⦠es que el dinero que gastarĆan a menudo en un juguete lo pongan en una hucha y cuando estĆ© llena se pueda adquirir un buen juguete.
SĆ© que esta es una de esas cosas fĆ”ciles de decir y difĆciles de hacer. A mĆ misma me cuesta posicionarme de forma contundente ante estas situaciones, pero voy aprendiendo tambiĆ©n, jeje.
Se trata de cambiar el consumismo por el tiempo compartido en familia, de elegir menos regalos, menos juguetes y que los niños aprendan a valorarlos, de darles cosas mÔs gratificantes. Por ejemplo: un paseo, una excursión o un juego de mesa. Se trata de seguir regalando a los niños, pero regalarles tiempo, algo que no cuesta nada, pero que supone mÔs esfuerzo. Porque, aunque es posible malacostumbrar a los hijos regalÔndoles demasiadas cosas, no es posible echarlos a perder con demasiado amor, cariño y tiempo compartido. Hazles saber que te sientes feliz con ellos y que te importan, préstales tanta atención como puedas, y que ese sea tu regalo para ellos, el mÔs valioso de todos.




